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TWIN: Manga y motociclismo

Akira, Evangelion o Kamen Rider son obras lo suficientemente conocidas en donde la presencia de motocicletas está bastante asociada. No son, ni mucho menos, prototipos de lo que se espera de un manga deportivo, de un spokon, pero es que es imposible no pensar en Japón sin asociarlo a las motocicletas.

La aparición de motocicletas en los mangas como atrezzo o para definir la forma de ser de un personaje siempre ha estado ahí. Esa rebeldía, sensación de libertad y, porqué no decirlo, chulería (recordar las carreras ilegales en Akira) que transmite conducir una moto no ha pasado por alto para decenas de mangakas. Hay casos como los de Kasuka Tokio o Shohei Harumoto en los que las motos se convierten prácticamente en el tema favorito de su producción. Harumoto publica sus viñetas en revistas japonesas del género motociclistas, y es que no es difícil encontrar entregas periódicas de manga en publicaciones como Motor Magazine que posteriormente son editadas en
formato tankobon.

¿Hay un género específico para los deportes de motor? Lo cierto es que no, y sin embargo existen una cantidad innumerable de mangas centrados en el mundo de las motos: Pocket Bike Warrior, Bad Da Ne Yoshio-Kun!, Baikizzui, Goo! Goo! Bakuso Haisukuru , 750 Rider… Bari Bari Densetsu, de Shuichi Shigeno, pasa por ser el manga más longevo de temática motociclista centrado
en el mundo de la competición. Publicado entre 1983 y 1991 contó con 38 volúmenes, adaptación animada e incluso un juego para PC. Todo un éxito en su momento.

Es tal el nivel de implicación de las motocicletas en la sociedad japonesa que los personajes femeninos de Bakuon! de Mimama Orimoto colaboraron con la Policía de Tokio para promover la seguridad vial.

Y aunque la mayoría de estos productos se asocian con las carreras no todo tiene que ser velocidad. Super Cub, de Tone Koken, toma su nombre de la Honda Super Cub 50, una motocicleta de pequeña cilindrada que en sus diferentes versiones lleva produciéndose desde los años cincuenta del siglo XX. Tampoco las protagonistas de Touring After The Apocalypse conducen unas máquinas con las que vayan a entrar a un circuito.

Aunque parece por la producción que la década de los ochenta tuvo su bum motero, lo cierto es que se ha seguido publicando mangas de motos durante décadas y se sigue haciendo. Es el caso de Kosuke Fujishima y Toppu GP, que consta en la actualidad diez volúmenes.

Puede que las historias y esquemas se repitan (ese afán de superación que siempre conlleva participar en una carrera) pero se acaba encontrando un elemento diferenciador. En el caso de Two Car, por ejemplo, las protagonistas compiten en sidecar. Luego están los que cambian el asfalto por la tierra y optan por el motocross, Kaze Wo Nukei o Battle Cross entre otros, y los mangas donde las motos adquieren una estética mecha, como en Venus Wars o Biomega (Honda, en el año 2014, comercializó la NM4 Vultus con una estética más propia del futuro que de un circuito de carreras).

Kimmo Editorial presenta TWIN, una de los mangas más celebrados de Noboru Rokuda. Gran aficionado a los coches y motos, Rokuda, con su dibujo característico, consigue una obra dinámica, vibrante, llena de detalles. Hyo, un joven con tendencia autodestructiva y un pasado turbio, encuentra a Hibiki, una alocada adolescente, pero sobre todo encuentra una pasión: las motocicletas. ¡Esperemos que la disfrutéis!

Redacción Kimmo

 

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